jueves, 28 de octubre de 2010

Néstor querido.




Corría el año 2000, apenas tenía 8 años y mientras caminaba por la zona de Once, me llamaba la atención unos afiches, en blanco y negro, con letra amarilla, que mostraban a una persona extraña, que no sabía de donde había salido. La consigna era clara: Kirchner Presidente 2003. Ni idea de quién era este tipo, ni bola le dí y seguí caminando con mi vieja a comprar ropa. 


  
En el 2001, recuerdo que estaba recluído en mi casa, viendo con horror lo que sucedía en las calles de esta ciudad. Un gobierno que se decía democrático, reprimía sin piedad a los que se manifestaban en contra del mismo, dejando un saldo de decenas de muertos, cientos de heridos y miles de detenidos por pensar diferente y por expresar que no daban más ante tanta injusticia, corrupción, ajuste y dependencia económica externa. 


  
Corrían los primeros albores del 2003. El desconocido vuelve a escena como un pequeño candidato, pero con el apoyo del presidente de turno, Eduardo Duhalde. Debo reconocer que, si bien, al Cabezón nunca le perdonaré el derramamiento de la sangre inocente de Maxi y Dario, le dio un empujoncito beneficioso a aquel ignoto patagónico, que a medida que iban pasando los meses, se descubrió que había gobernado 12 años en Santa Cruz, que lideró un proceso de crecimiento en dicha provincia, y que decía que con él, Argentina iba a ser un país serio de una vez por todas. 










 
Lo que más me sorprendió y hasta ahora sigo sorprendido, fue una frase que me quedó grabada en la memoria. Decía que los grupos concentrados "no quieren un presidente, quieren un gerente. Conmigo ¡de acá! ¡Voy a ser el presidente del pueblo!" 

    La verdad de la milanga es que Néstor terminó segundo, con el 22,3% de los votos. El ¡Vamos M*nem! compraba votos, aunque no los suficientes. Apenas lo supero por un poco más de 1%. 


  
Pero el desenlace inesperado llegó. El Turco, cómodamente sentado, días antes de la segunda vuelta, se bajó del tren. Y así, en medio de tanta desconfianza en un hombre que al 80% de la gente le parecía desconocido, comenzó la era K.


    
   
Y con los malabares incluídos y el protocolo al tacho, Néstor inició su camino en la Presidencia. 

  
Fue la primera vez que me cagué de risa de un acto político. No me imaginé que en esos 4 años en los que estuvo en la Rosada, se venían cosas muy fuertes. Da para armar una listita, abreviada, porque no quiero hacer largo el post. Acá van varios puntos: 


  
- Renovación de la Corte Suprema menemista
- Fuerte participación del Banco Central en la compra de divisas
- Anulación de indultos y leyes de Obediencia Debida y Punto Final, aprobadas por Men*m y Alfonsín respectivamente
- Quita del 66% en el canje de deuda externa de 2005
- Pago de la deuda con el FMI, por única vez, de u$s 9.810.000.000 aproximadamente
- Fuerte crecimiento de la economía argentina, de las exportaciones.
- Integración con los países de Latinoamérica.
- Rechazo al ALCA.
- Paritarias de salarios anuales
- Aumento de haberes jubilatorios
- Creación de 5 millones de puestos de trabajo
- Descenso del desempleo, de la pobreza y la indigencia.
- Extensión de la cobertura social, lo que permitió que más de 2 millones de excluidos ingresen al sistema. 

  
A esta altura, uno podía decir que era un presidente excepcional... Pero también sabemos que a pesar de su investidura, era simplemente un ser humano. Por lo menos lo demostró un par de veces. Con Jaime, quien hizo plata con recursos de todos y ahora debe comparecer ante la justicia. Con Felisa y su valija en el baño. Pero el error más importante,
fue haber confiado en un gobernador mendocino: Julio César Cleto Cobos. Aquel cuyano que luego sería una traición a las convicciones del binomio que integraban.
     


Uno de los aciertos más logrados en política, fue elegir a su mujer, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, para candidatearla para la presidencia en 2007. Aquella mujer que había protestado contra las medidas privatistas de Men*m, que fue echada del bloque del PJ en el '97 por sus diferencias con el pensamiento dominante. Aquella que se opuso a Chiche Duhalde en 2005 y ganó por goleada. Y acertó. Ganó por el 45,29%, la mayor victoria de los últimos 7 años. 


     
      
El "me voy a tomar un café literario" sonó menos creíble de lo que esperaba. A comienzos de enero se embarcaba en una misión peligrosa a territorio colombiano, que tendría éxito después que Néstor volvió a Buenos Aires. Luego apoyó a Cristina en el lock out de los grandes patrones oligarcas del campo, quienes mentían al pueblo diciendo falsedades sobre la 125.
     


   
 
Yo, lamentablemente, compré ese discurso barato, hipócrita y estúpido de los patrones de cierto sector del campo. También aplaudí, en mi ignorancia, ese voto maldito de Cleto. Me comí lo que decía Telenoche. Bebí del vino de la mentira de los sectores concentrados. 

    
Por suerte, me decían que siempre que llovió, paró. Y aun estando en mi oposición hipócrita, aplaudí la reestatización de las AFJP, Aerolíneas Argentinas, y la Ley de Movilidad Jubilatoria, gracias a la cual los jubilados no reciben un aumento jubilatorio a gusto del gobierno de turno, sea del signo que sea, sino que los aumentos son automáticos y 2 veces por año. 


    
Y Néstor, querido, estaba preparando la máquina para 2009. Miren como quedó.


     
    
Aún con la polémica de las testimoniales, sabía que se jugaba todo. La desconfianza de las mentes lobotomizadas por el poder de los medios que se llamaban "independientes" iba creciendo. Mientras tanto, en un acto en Catamarca, pronunció la frase que sería el latiguillo fundamental de Freddy Villarreal en ShowMatch:
    
    
"¿Qué te pasa, Clarín?¿Estás nervioso?"
    
  
Inevitablemente el "Alica, alicate" compraba más, al igual que aquel "¡Vamos M*nem!" allá por abril de 2003. 


    
Perdió. Por un mínimo porcentaje, diría. Se sentía acabado. Renunció al PJ. 


    
Pero como dice una leyenda, el Ave Fenix resurge de sus cenizas, más bello que nunca. Néstor salió del pozo. La popularidad de Cristina se disparó. Se volvió a iniciar medidas grosas, como en aquellos tiempos de la primavera kirchnerista.
Ley de Medios. Matrimonio igualitario. Los festejos populares del Bicentenario. Plan agropecuario 2010-2016. Respuesta favorable a la crisis internacional. Encuestas que lo encumbran. Macri y Alfonsin no lo superan ni juntos. Asumió en UNASUR. Resolvió conflictos en Sudamérica. Generó un gran apoyo por parte de la juventud. Bloggers, artistas, intelectuales, docentes, sindicatos, trabajadores, amas de casa, pobres, indigentes, niños. 


    
Y daba para más. Iba a dar para mucho más. Se vislumbraba como un serio candidato al 2011. Hoy iría a un acto en Lomas de Zamora. Pero su cuerpo avisaba desde 1997 que andaba anormal. Primero el colon irritable. Luego en 2004 una gastroenteritis. Y en este año, el corazón aviso dos veces. 


      


Y ayer, dijo basta. 

             "En el día de la fecha (27 de octubre), siendo las 09.15 hs, falleció el ex Presidente de la Nación, Dr. Néstor Carlos Kirchner, como consecuencia de la instalación de un paro cardio-respiratorio no traumático que no respondió a las maniobras de resucitación básica y avanzada" 

              
               
Me dieron unas ganas de llorar. Como nunca me había pasado. Néstor me devolvió el orgullo de ser argentino. Con él al frente tuve la posibilidad de vivir en un país en serio, con muchas cosas que faltan hacer, pero con muchas conquistas logradas para el pueblo. 

    
Se me fue una parte importante de mi vida. Se me fue Néstor, querido. 


    
No fui a Plaza de Mayo, No resistiría. Y ahora sólo queda dar para adelante, acompañar, bancar a Cristina en todo momento. Y a seguir multiplicando. 


      
Antes Néstor me fue un desconocido. Hasta hace pocos días, un gran hombre. Hoy y mañana, un prócer. 


    
Néstor, querido, el pueblo está contigo. 


      
No doy más. Saludos

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